Julia se tiró en el sofá. Había tenido un día duro, muy duro. Se quedó en silencio, mirando el techo y respirando lentamente. En el silencio abrumador del piso, sonó la campana. Rápidamente se enderezó y casi al instante, se levantó de un brinco. Abrió la cremallera dorada de su bolso beige y empezó a rebuscar. Sacó una cajita amarilla y metálica, entonces sacó de ella dos pastillas pequeñas y blancas. Sin pensárselo dos veces se las metió en la boca y se las tragó de inmediato. Se acarició la tripa con delicadeza mientras miraba por unos segundos al infinito. Después guardó las pastillas de nuevo en el bolso y se tumbó en el sofá. Empezó a respirar lentamente de nuevo, pero esta vez más fuerte. Cerró los ojos. Otra vez, el silencio era abrumador en el piso.
-----------------------------
- ¡Julia, despierta!- Gritó Jack.
- ¿Por qué estás tan sobresaltado?- Preguntó Julia incorporándose en su cama desecha.
- Son las sombras... Han vuelto a venir.- Dijo Jack con tono desesperado.
- ¿Cómo? Habíamos acabado con ellas.- Dijo Julia alzando la voz.
- Eso creíamos. Pero ahora todos han entrado en pánico y...- Aclaró Jack, pero sin acabar la frase entera.
- ¿Dónde están todos?- Comentó Julia.
- ... Se han ido.- El hombre bajó la vista.
- ¿¡Qué!? No puede ser... ¡A dónde se han ido!- Gritó Julia, a punto de que se le saliera el corazón.
- No tengo idea de adónde han podido ir. De lo único que estoy seguro es de que están a salvo. Han podido huir todos. Bueno... Casi todos...- El hombre bajó la mirada de nuevo.
- ¿Casi todos?- Preguntó la chica extrañada y nerviosa al mismo tiempo.
- Por desgracia... Las sombras se han llevado a Stela...- Jack soltó un suspiro.
- No... No puede estar pasando...- Dijo Julia con la mano en el pecho, nerviosa.
- Lo siento...- El hombre la miró a los ojos, entristecido.
- ¡Jack, tu trabajo era protegerla! ¡Si la hacen algo yo...!- Gritó Julia, sin acabar la frase.
- ¿Crees que no estoy preocupado? Pueden echarme de la guardia.- Jack alzó la voz.
- ¡Tú siempre preocupándote del puesto de soldado! ¡Eso es lo único que te importa! ¡A ti no te importa una mierda si ella puede estar muerta ahora o no! ¡Sólo te importa ese estúpido cargo!- Chilló la chica con rabia en los ojos.
- No, ¡No! ¡Estoy tan preocupado por ella como tú! ¡Pero a diferencia de ti, yo tengo algo con lo que ganarme la vida aquí! ¿Has ayudado tú en algo para protegerla? ¡No has hecho absolutamente nada!- Jack abrió más los ojos, también con rabia en ellos.
- ¡Yo estoy ganándome la vida en el mundo real! ¡No puedo trabajar y pelear al mismo tiempo! ¡No puedo estar aquí siempre!- Gritó enfadada Julia.
- ¡Podías haber pensado eso antes de irte! ¡Te marchaste, traicionaste a todo tu poblado!- Le reprochó Jack, tocando el escudo de su camiseta.
- ¡Sabes muy bien que no me gusta que saques ese tema!- Le cortó Julia, con ojos llorosos.
- ¡No, no lo sé! ¡Ya no sé nada de tu vida!- Dijo serio y furioso el hombre.
- ¿Eso es lo que piensas? Creía... ¡Creía que me apoyabas! ¡Soy feliz allí, Jack! ¡Me dijiste que lo que querías es que fuera feliz! ¡Pero no eres capaz de dejar de pensar en ti y pensar en el bien de los demás!- Gritó la chica, que ya había estallado en lágrimas.
- ¡Te echo de menos Julia! ¡Y lo que me duele es que yo creía que tu sentías lo mismo, pero me dí cuenta de que no querías estar conmigo!- El hombre bajó un poco el tono, pero aún seguía gritando.
Julia le miraba con ojos vidriosos y con la mano en el pecho.
- ¡Yo lo intentaba! ¡Intentaba acercarme a ti! ¡Y ese mismo día que yo intenté declararme... Te fuiste! ¡Me abandonaste... Me dejaste aquí, sin ningún adiós!- Dijo rabioso esta vez.
- Lo...- Intentó decir Julia, recuperando la voz.
- No quiero que lo sientas, Julia. Solo... quiero...- Jack hizo una pausa de unos segundos. Después, prosiguió- ¿Sabes qué? Da igual. Perdona por haberme puesto así. No hago más que cagarla... Supongo que el tema de Stela me tiene trastornado. No he podido salvarla y ahora... Dios sabe lo que la estarán haciendo. Así que creo que debemos ir ya en busca de las sombras. Antes de que sea tarde....
- ... De acuerdo.
Jack se dio media vuelta y andó con paso acelerado, mientras Julia quedó mirando al infinito y respirando un tanto acelerada. Segundos después, salió de la pequeña casa en la que estaban y ambos pusieron rumbo al bosque. En busca de las sombras, con la esperanza de encontrar a la pequeña Stela. Y de ser posible... Con vida.
Hasta aquí dejo el primer capítulo de esta historia. No tengo pensado cuántos capítulos haré, pero quiero que pongáis en los comentarios si os gusta el comienzo y queréis que siga o que no haga más capítulos y la dé por terminada. Ya sabéis que vuestra opinión es importante en este blog porque cada persona tiene un gusto diferente, y, aunque sea complicado, quiero adaptarme al gusto de todos los lectores. Así que por favor, comentad sobre el comienzo de esta historia porque vuestra opinión me importa muchísimo. Dicho esto... Hasta la próxima!
No hay comentarios:
Publicar un comentario