Ambos nos sentamos en el banco, junto a aquellas chicas. Ellas seguían a su rollo, hablando, escuchando música, haciéndose fotos... Lo que suelen hacer unas chicas de catorce o quince años. Nosotros también estábamos a nuestra bola, pero Rodrigo no podía evitar mirarlas de reojo a cada rato. Así estuvimos unos minutos, hasta que las chicas decidieron irse del banco. Ese fue el momento en el que Rodrigo decidió actuar.
- Hey, ¿cómo os llamáis?- Preguntó amablemente mi amigo.
La chica morena y con gafas se giró y agarró a su amiga del brazo, deteniéndola y obligándola a darse la vuelta hacia nosotros.
- Yo me llamo Marta, y esta de aquí es Rocío, ¿vosotros cómo os llamáis?- Dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
- Yo soy Rodrigo, y este se llama Víctor- Contestó Rodrigo, con tono pasota.
- Hey- Saludé yo, con la mirada baja.
- Qué hay...- Saludó Rocío, también con la mirada baja.
- No la hagáis caso. Es un poco tímida. Pero cuando la conoces es muy buena gente- Aclaró Marta sin quitar la sonrisa.
- Buah, lo mismo digo. Lo que pasa es que cuando conoces a este, sigue siendo un mierdas- Aclaró también Rodrigo, con tono de burla.
Yo le pegué un puñetazo en el hombro. Lo que se dice un "calmante". No pude evitar soltar una leve carcajada, a modo de burla también.
- Y agresivo, es muy agresivo- Añadió nervioso y dolorido mi amigo.
- No soy agresivo. El problema es que es verte esa cara y me dan ganas de pegarte- Dije yo, con tono relajado.
- Estas más que muerto- Amenazó Rodrigo, cogiendo el balón.
- Chicos, siento tener que interrumpir vuestra pelea pero nosotras nos tenemos que ir ya así que...- Advirtió Marta haciendo una mueca.
- ¡Esperad! No nos habéis dado vuestros números. Así quedamos algún día si queréis y... Bueno- Exclamó Rodrigo, nervioso.
- ¡Es verdad! Aquí tienes el mío- Dijo Marta, sacando el móvil de uno de sus bolsillos. Acto seguido empezó a decir números mientras Rodrigo lo apuntaba en su móvil.
- Ya te tengo- Afirmó mi amigo con una sonrisa.
- Roci, ¿no les piensas dar el tuyo?- Preguntó indignada Marta.
- Em... Creo que... - Contestó Rocío, sin acabar la frase.
- Venga Roci, dánoslo. Somos buenos chavales- Le rogó Rodrigo a la chica.
- Venga va- Dijo Rocío mientras sacaba su móvil del bolsillo. Una vez más, la chica decía números mientras mi amigo los apuntaba en su móvil.
- Ya te tengo a ti también. Ya te los pasaré tío... Si eso...- Se burló Rodrigo.
- Bueno, nosotras nos vamos ¡Adiós!- Se despidió Marta mientras se agarraba del brazo de Rocío.
Nosotros nos despedimos con la mano mientras se iban alejando.
- Flipa, he conseguido sus números tío. Y tú no querías venir...- Dijo ilusionado mi amigo.
- No están mal... - Dije con aire despreocupado.
- ¿Que no están mal? ¡Estaban muy buenas tío! Sobre todo la morena- Comentó Rodrigo.
- Pues a mi me gusta más Rocío- Afirmé.
- Sí bueno... Es demasiado tímida. A mi me molan las chicas sin timidez- Aclaró Rodrigo.
- Tenemos gustos muy diferentes tío. Tampoco eran nada del otro mundo...- Dije yo.
- Tú tienes fiebre o algo chaval - Se burló mi amigo. Acto seguido miró su reloj y añadió- Me tengo que ir ya. Que voy a llegar tarde ¡Hasta luego tío!- Segundos después salió corriendo y yo me quedé viendo cómo se alejaba.
La verdad es que era bastante raro. Normalmente era yo el que decía comentarios del tipo "Pues está muy buena", pero esa chica... Me hace sentir diferente. Su timidez... Es algo que nunca me ha gustado en las chicas. Pero en ella... En ella creo que me gusta. Y es tan guapa... Durante la charla de Rodrigo y Marta, hubo unos segundos en los que mi mirada y la de la pelirroja, coincidieron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario