25 ago 2016

People don´t say. Capítulo 4.

Esas asquerosas voces... Van a acabar conmigo, y con mi salud mental.
Es extraño que Wall me pregunte por mi primera prueba... Es muy raro. Aunque yo sé que en el fondo no puede ser tan malo.
Me siento en la cama y miro a la nada, en silencio. Esperando a que suceda algo. Pero nada, ya no están las voces.

- ¡Vaya! ¿Ya os habéis cansado de arruinarme la vida?- Pregunto, alzando los brazos, indignada, hablándole a la pared. No oigo nada pero sé que están ahí. Escuchándome, en silencio, en la esquina más oscura de la habitación.

- Pues, ¿sabéis qué? ¡No tengo miedo! ¡ Y tú, Paul, sé que estás ahí! ¡Esperando a que me despiste para matarme! ¡Pues primero piénsalo! ¡Ya lo has intentado, Paul! ¿Y quién está muerto?- Pregunto retoricamente, mirando a la oscura esquina. Pasa a penas un segundo cuando algo golpea mi cara.
Yo tardo en reaccionar, y una sonrisa nerviosa se dibuja en mi cara.

- ¡Sabía que estabas ahí! ¡Lo sabía! ¡Por mucho daño que me hagas, sabes que no te tengo miedo, Paul! ¡Lo sabes!- Exclamo, arrastrándome hacia un rincón, donde me encojo mirando a la oscuridad. Algo me coge de los tobillos y me arrastra hacia el rincón oscuro, yo intento sujetarme a la pata de la cama.

- ¡Nunca me tendrás, Paul! ¡Nunca conseguirás que me arrepienta!- Grito yo, agarrada con todas mis fuerzas a la pata.
En el momento en que estoy a punto de ceder, Wall abre la puerta, sobresaltado.

- ¡Pero qué haces!- Exclama el guardia nada más abrir la puerta y verme tirada en el suelo, sujetándome a la cama.

- ¡Nunca me voy a arrepentir!- Grito, aún agarrada.

- ¡Levántate del suelo, ahor...!

Me suelto de la pata de la cama y me tumbo boca a abajo. No puedo retener las lágrimas, porque una sensación de bajón, se apodera de mí.

Wall me coge y me sienta en la cama, luego él se sienta a mi lado.

- ¿Qué ha pasado?- Pregunta Wall, asustado y con el ceño fruncido.

- Voy a morirme... - Digo entre sollozos y con la respiración entrecortada.

- Tienes un moratón enorme...¿Cómo te lo has hecho?- Pregunta el guarda extrañado.

- Me lo ha hecho él- Respondo tapándome el ojo morado y señalando al rincón oscuro.

- Vale...- Murmura Wall, pensando en lo que decir. Después, dice- Me has mentido en lo del baño, ¿verdad?

Yo me limito a asentir, con la mirada baja.

- Explícame todo lo que pasa, ahora- Ordena Wall.

Nunca se había preocupado por mí... Siempre le ha dado igual lo que me pasaba o las heridas que tenía. Estaba raro... Diferente.
¿Tendría algo que ver con la prueba?


No hay comentarios:

Publicar un comentario