11 ago 2016

People don´t say. Capítulo 1

Ha pasado un año. Un año y cinco días, para ser exactos. Y yo sigo encerrada aquí. Todo por culpa de ese capullo. Tendría que haberme desecho de él cuando tuve la oportunidad. Tenía que haberle matado cuando estaba en el suelo. Pero no... No soy capaz de matar a personas que tienen el alma tan sucia. Luego su alma te persigue, y no te deja escapar. Quieren que les des tu vida, para compensar haberles quitado la suya. Son muchas las personas que hoy me quieren muerta. Y es demasiada la oscuridad que rodea esta habitación...

- Paciente 305, es la hora de la comida.- Gritan a través del hueco de la puerta.

Yo simplemente me quedo en silencio. No tengo hambre. Pero la próxima comida es dentro de cinco horas. A lo mejor luego tengo demasiada hambre. Me van a obligar a comer de todos modos...

- Repito. Paciente 305, salga a comer.- Vuelven a gritar en el hueco de la puerta.

No hay más opción. Me levanto y me quedo frente a la puerta. Unos segundos después la abren con cuidado.

- ¿Por qué tanto cuidado? No soy peligrosa, inútil.- Digo totalmente seria. La gente me trata como si estuviera loca de verdad, cuando a lo mejor ellos son los locos por creer que estoy chiflada.

- Váyase a comer, ahora.- Me ordena el guardia, con el ceño fruncido.

- Ya, el problema es que no tengo hambre.- Digo yo, con el ceño más fruncido aún.

- ¿Ves que me importe? No me obligue a llevarla a la fuerza.- Y dicho eso, saca la pistola eléctrica de uno de los bolsillos de su mono azulón.

- Cada vez odio más este sitio.- Digo después de un leve suspiro. Segundos después, doy media vuelta y camino a lo largo del pasillo gris.

Muchas veces he soñado con salir de aquí. Con cómo seguiría mi vida. Si aún querrán vengarse... No me preocupa nada. A decir verdad, no le temo a nada. Yo he matado, a muchas personas. De maneras horribles. Sí, es verdad. Y a pesar de eso, vivo con la conciencia tranquila. En esta vida hay que tener mucha sangre fría. Pero es culpa de la gente. Todos me traicionan. Y por una de esas traiciones estoy aquí metida.
Pero creo que hice lo correcto. No quiero tener a un alma más persiguiéndome por el psiquiátrico.

- ¡Nadia!- Oigo que gritan detrás de mí.

Me giro, buscando a la persona que ha gritado eso.

- ¡Max!- Exclamo con los brazos abiertos.

Max es uno de mis amigos del psiquiátrico. Él es una de las personas más fieles y leales que he conocido. Siempre le están haciendo pruebas y casi nunca está en su habitación. Me da bastante pena. No sé si intentan ayudarle, pero cada vez está peor. Y todas esas pruebas no sirven para nada. Parece que no avanza. Siempre que sale del laboratorio sale con menos memoria y más raro... Todos los médicos dicen que si no encuentran algo para mejorarlo, muy pronto nos dejará. Pero él no pierde la esperanza de poder salvarse.

Max corre hacia mí, también con los brazos abiertos. Hasta que acabamos en un fuerte abrazo.

- ¿Qué tal las pruebas?- Pregunto con una sonrisa.

- ¡Muy igual que siempre!- Contesta con una sonrisa más grande que la mía.

- ¿Has hecho avances?- Vuelvo a preguntar sin quitar la sonrisa.

- ¡Me han dado una manzana!- Exclama Max.

- ¡Oh, qué bien! Me alegro muchísimo de volverte a ver, Max.- Digo volviendo a darle un abrazo.

- ¿Max? ¿No?- Pregunta, asustado.

- Claro, Max eres tú.- Contesto alborotándole el pelo.

- ¡No! ¡Max yo, sí!- Exclama, riéndose a carcajadas.

- ¿Qué prueba te han hecho hoy, Max?- Pregunto con un tono pacífico.

- ¡Mucho tiempo sin verte!- Exclama a la vez que me da un fuerte abrazo.

- Lo sé Max, hace mucho que no nos vemos.- Afirmo, mientras yo también le doy un abrazo.

- ¡Médicos dicen que me voy!- Exclama de nuevo, con una sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Te vas? ¿Cómo que te vas?- Pregunto, atónita.

- ¡Tengo hambre! ¡A comer!- Y dicho eso, Max se va corriendo por el pasillo gris hacia el comedor.

Yo no le paro de dar vueltas a lo que me ha dicho Max. No puede irse. No puede ser cierto. Está fatal. No le han ayudado en nada ¡No le pueden echar con su familia o lo que tenga! No pueden... Tengo que hablar con la doctora. Tiene que aclararme esto.

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